“Los primeros años de un parque científico son los más duros porque no hay resultados que te avalen"
- mariacomin
- 6 dic 2020
- 19 min de lectura
Actualizado: 12 dic 2020
Tonia Salinas, directora-gerente del Parque Científico UMH, reconoce que durante estos años se han encontrado una sociedad proactiva a emprender e innovar

Tonia Salinas es la directora-gerente de la Fundación UMH, entidad que gestiona el Parque Científico UMH (PCUMH). Desde 2008 lidera este ecosistema innovador y su labor ha sido reconocida tanto a través de rankings en creación de spin-offs como en los premios entregados por otras entidades como el Diario Información o el Colegio de Economistas de Alicante.
Hace más de 10 años que la UMH decidió materializar su apuesta por el I+D+i y por el intercambio de conocimiento a través de un parque científico. ¿Cómo ha evolucionado el Parque Científico UMH durante su trayectoria y qué impacto ha tenido en su entorno?
En estos años ha tenido una evolución muy grande no solo de crecimiento sino también de concepto. Es decir, cuando en 2005 el equipo de gobierno dirigido por Jesús Rodríguez Marín piensa en un parque, lo ven como una instalación física que permita a las empresas innovar y acercarse a los grupos de la universidad. Esta asociación se produce porque antes de los parques científicos se apostó por la creación de parques tecnológicos, que son la evolución de polígonos industriales. Y la mayoría de estos parques tecnológicos fueron impulsados con el principal objetivo de la promoción inmobiliaria. Intentaban copiar los grandes parques tecnológicos de Estados Unidos, pero sin estar vinculados a las universidades como los estadounidenses. Poco a poco la idea de parque científico ha ido evolucionando hasta que se llegó al concepto de lo que somos ahora. Se ha desligado en cierta parte de asociarlo a infraestructuras y se vincula más a los profesionales que trabajan para que se haga innovación e intercambio de conocimiento entre la empresa y los grupos de investigación de la universidad.
¿Qué valor diferencial pueden ofrecer a empresas punteras o innovadoras para que decidan vincularse o instalarse en el PCUMH?
Hay varios factores fundamentales al margen de las infraestructuras. Algunas se vinculan porque lo consideran una herramienta de marketing y les sirve para darse un baño de empresa innovadora y tecnológica. Ese perfil es el que menos encontramos porque estar aquí no es gratis ni es barato como algunos piensan. También hay otras ventajas como la proximidad e interrelación con el ecosistema de innovación. Tanto con los grupos de investigación de la UMH, como otras universidades públicas, la red de parques valencianos, la red de institutos tecnológicos, etc. Eso les permite plantearse proyectos que no podrían llevarse a cabo en otra entidad. Además, estás rodeado de un ecosistema de pequeñas o medianas start-ups y spin-offs que pueden pensar en temas que a ti te interesan y que pueden solucionar tus retos o los problemas del sector. Pueden encontrar talento alrededor que incorporar a sus empresas.
Sergio Román, director del área de Desarrollo Empresarial, puntuaba en un 9 sobre 10 el potencial empresarial de la provincia. ¿Qué nota le pondría al ecosistema alicantino, qué destaca y qué queda todavía por mejorar?
Creo que tenemos un ecosistema de innovación potente en la Comunidad Valenciana y le pondría un 7. Nos queda un factor fundamental por mejorar y es que no tenemos una política de coordinación clara, funcionamos como elementos individuales. Es cierto que ha surgido la Conselleria de Innovación y, junto con la Agencia Valenciana de la Innovación (AVI), parece que se están poniendo herramientas y sacando medidas que hagan que todos vayamos hacia un cierto alineamiento. Políticas que hagan que la comunidad autónoma se haga más potente en el campo de la innovación y que sea más aprovechada por las empresas del entorno. Creo que se están poniendo las bases, pero que aún queda trabajo.
Otro factor que me lleva a darle el 7 es que el tejido empresarial que nos rodea está formado por pymes y micropymes y les resulta muy difícil absorber tecnología o conocimiento. No entienden la innovación como una prioridad o no pueden dedicar recursos humanos ni financieros a generarla. También encontramos empresarios que tienen miedo de poner de manifiesto sus retos porque consideran que están exponiendo debilidades y no que estén mostrando oportunidades. Somos muchos los que trabajamos por cambiarlo. Desde el PCUMH, por ejemplo, hemos desarrollado una metodología de innovación abierta para intentar que las empresas adquieran esa cultura de innovación.
La parte positiva es que somos una población empresaria y emprendedora. Que hay agentes en el ecosistema suficientes como para movilizarlos y que se están poniendo las bases para que haya unas políticas comunes o alineadas a la estrategia de la comunidad sobre innovación.

Numerosas figuras políticas se interesan por la labor del Parque y de la innovación que se genera en sus empresas. Por ejemplo, la subdelegada del Gobierno en Alicante o la Consellera de Innovación junto con el alcalde de Elche. ¿Qué mensaje les transmiten? ¿Les muestran su apoyo a su trabajo, y no solo con palabras también con acciones?
Actualmente no se quedan en mensajes de compromiso, aunque pienso que hay que ir mucho más lejos. Cuando vienen a ver los proyectos, entienden cuál es nuestra misión y se han esforzado en generar vías de colaboración. Desde la Conselleria de Innovación a través de la AVI nos están apoyando activamente con recursos financieros para poder tener recursos humanos con los que prestar servicios. Además, están haciendo un gran esfuerzo y nos escuchan a todos los agentes e intentan hacer ese alineamiento para poder apoyarnos a todos.
También es muy positivo que cuando han venido la consellera de Innovación, Directores Generales, la Secretaria Autonómica, la subdelegada del Gobierno en Alicante e incluso el propio presidente de la Comunitat Valenciana, se han llevado también la visión de las empresas del Parque. Y han tendido los brazos y han actuado cuando les trasladan problemas de un sector o de la empresa con la administración o necesidades de apoyo estatal. Nos han concertado entrevistas con ministros, con los senadores o quien hiciera falta. No vienen a hacerse la foto, vienen a trabajar. Ahí hemos avanzado mucho estos años y en ese aspecto le pondría un 9 sobre 10. Además, se puso en marcha la Conselleria de Innovación y para nosotros ha sido muy importante que se haya ubicado en nuestra provincia.
Uno de los proyectos más prometedores en los que participa el Parque es el de Elche Campus Tecnológico. ¿Qué puede suponer este espacio para la ciudad ilicitana y qué papel tiene el PCUMH en el desarrollo de este proyecto?
Elche Campus Tecnológico es un proyecto lanzado por el Ayuntamiento para generar una nueva tipología de espacio dentro del parque empresarial de Elche. Para ello se firmó un acuerdo en el que el Ayuntamiento, vía Pimesa, se encargaba de la promoción inmobiliaria y la UMH, vía el Parque Científico, generaba el ecosistema de innovación en ese espacio. Creo que puede ser un revulsivo porque se potenciará uno de los mejores parques empresariales de Europa y porque ya cuenta con un potencial industrial muy importante. Y nosotros fomentaremos el intercambio de conocimiento y la innovación con todo el ecosistema de la Comunidad Valenciana. La intención, tanto del Ayuntamiento como de la Universidad, es que se incremente el potencial de las empresas instaladas y que atraiga compañías tecnológicas e innovadoras. Con ello, se buscaría también fijar el capital humano con alta cualificación en la ciudad. Contamos con tres universidades en la ciudad y estamos generando mucho talento así que necesitamos que las empresas crezcan y sean capaces de absorber esa mano de obra para que no se vayan. Pero de Elche Campus Tecnológico no se ha podido materializar nada porque todavía se está levantando físicamente.
"El objetivo de Elche Campus Tecnológico es incrementar el potencial de las empresas instaladas y atraer compañías tecnológicas e innovadoras"
También están ampliando su influencia a distintas sedes de la provincia como Altea, Orihuela o Sant Joan d’Alacant. ¿Cómo es el trabajo en estas localidades?
Nos hemos encontrado una sociedad proactiva a emprender y a innovar. Una de las características de esta provincia y de esta comunidad es que hay bastante gente emprendedora. Trabajar en estos municipios surge como respuesta a los distintos campus que tiene la universidad y allí hemos puesto antenas del Parque Científico. Como no teníamos espacio físico en ellos, llegamos a acuerdos con los ayuntamientos o con la Cámara de Comercio de Orihuela para que nos dejasen una ubicación donde trabajar en este intercambio de conocimiento. En concreto, creando sedes enfocadas al conocimiento que se genera en cada campus de la universidad. En Altea desarrollamos la industria creativa y cultural porque está la sede de Bellas Artes. En Orihuela estamos creando un núcleo de agrotecnología y tenemos a la EPSO y una gran industria de este sector.
Los acuerdos con los ayuntamientos vienen promovidos por un objetivo común que es el de retener a sus habitantes. Y para ello es necesario que haya empresas que generen empleo y que el entorno sea agradable para vivir. Así evitaremos que dentro de las provincias la ciudadanía se aglutine solo en grandes ciudades mientras los pueblos se vacían. Así que tenemos que seguir trabajando para que haya comercio y para que los mercados no cierren. Por ejemplo, en nuestro programa Emprende UMH también trabajamos con pequeñas empresas para ayudarles a dar un toque innovador y así conseguir que sobrevivan y con ello lograr una mejor ciudad.
En el programa Emprende UMH también trabajan con ayuntamientos donde la universidad no tiene campus, como es el caso de Aspe.
El Ayuntamiento de Aspe fue el primero que vino a buscarnos con esa perspectiva de retener el talento en su localidad y conservar su ciudad como un entorno habitable. Antonio Puerto, el alcalde, tenía esa necesidad y se juntó con nuestra perspectiva de salir de las fronteras de la universidad. Así que hicimos una prueba piloto de Emprende UMH que funcionó muy bien. En Aspe seguimos manteniendo este servicio y lo hemos ampliado a otros municipios donde tenemos campus. Nos hemos encontrado que muchas veces hay emprendedores que quieren llevar a cabo un proyecto innovador pero considera que la universidad le queda grande. Así que nosotros podemos ayudarle a llevarlo a mercado y ver si nuestros investigadores o profesores podrían colaborar con ese proyecto.
¿Hay más instituciones de su entorno que se hayan interesado en trabajar juntos, o incluso desde el Parque buscáis nuevas vías de colaboración?
En Castalla también tuvimos el programa Emprende UMH, por ejemplo. Ahora estamos colaborando en Orihuela con la Cámara de Comercio y también han venido otros ayuntamientos más pequeños de la zona de la Vega Baja buscándolo. Pero si las localidades son muy pequeñas, no tenemos esa masa crítica para que funcione. Lo que vamos a hacer en 2021 es transformar Orihuela Emprende en Vega Baja Emprende y así sumar otros ayuntamientos que se nos han acercado. La idea es realizar algún taller en esos municipios para despertar las inquietudes del entorno, pero centralizándolo para que haya un cierto volumen en Orihuela. Pero es difícil trabajar con todas las localidades que se nos acercan porque no tenemos recursos suficientes como para poner una antena en cada ayuntamiento. Para esto, podría jugar un papel importante la Diputación y sus Agencias de Desarrollo Local. Desde esas ADL detectar esos proyectos diferenciales, innovadores o tecnológicos, y remitirlos al Parque Científico UMH e incluso a otros organismos como el Parque de la Universidad de Alicante, el CEEI o Distrito Digital.
Una de las limitaciones que puede encontrar en su parque científico que quizás no se tenga en otro tipo de parques o centros innovadores es que su trabajo está condicionado a la figura del rector o rectora de la universidad. ¿Ve un inconveniente que cada pocos años las elecciones puedan provocar un cambio también en el Parque y no dar estabilidad a los proyectos?
Durante estos años la relación con los tres rectores y sus equipos de dirección ha sido magnífica. Una de las claves de nuestro éxito es que siempre han tenido muy claro que el Parque Científico era una herramienta que la universidad tenía para hacer ese intercambio de conocimiento. Los tres equipos han podido tener diferentes puntos de vista, pero la base ha sido la misma: revertir a la sociedad todo lo que les ha aportado. Y es que la ciudad de Elche hizo un gran esfuerzo para que la universidad se instalase ahí, incluso expropiaron terrenos. Además, también llega inversión pública para potenciar la investigación.
Otro aspecto clave del éxito es que la relación de los gestores del Parque Científico con esos tres equipos de dirección ha sido transparente, con una relación de confianza mutua y ha sido una relación excelente. Si hubiese llegado un equipo de dirección o un rector que exigiese un cambio opuesto en la estrategia, desde mi perspectiva, creo que dejaría de ser un parque científico porque un parque científico es lo que estamos haciendo ahora. Entonces, surgirían tiranteces y dificultades. E incluso tendríamos que ver cuál sería el derrotero de ese nuevo parque y con qué personas contaría. Porque este no es un proyecto cortoplacista y la estrategia que hemos seguido durante 12 años ha funcionado bien y ha dado buenos resultados. Si cada cuatro años tenemos que cambiar de estrategia, se buscarían metas cortoplacistas y esos no son los objetivos intrínsecos de un parque científico.

Los resultados se ven por ejemplo en distintos rankings donde la Universidad Miguel Hernández está a la cabeza en creación de spin-offs a nivel autonómico e incluso nacional. ¿La comunidad de la UMH está más concienciada de la oportunidad de emprender y de transmitir las investigaciones a la sociedad?
Sí, y creo que el Parque ha ayudado a eso y a que la propia comunidad visibilice la importancia que tiene. También hemos propiciado que se genere ese vicerrectorado de Transferencia de Conocimiento, con independencia de que eso es política de un rector. Pero quizá se ha visto la importancia de la transferencia con los resultados que hemos tenido.
Es cierto que ahora mismo casi todas las universidades tienen conciencia de la importancia de la transferencia y del intercambio de conocimiento para el cambio de modelo productivo. Sin embargo, dentro de la universidad hay gente que cree en el parque como una vía para hacer ese intercambio y hay gente que piensa que solo es una estructura más y otro gasto más. Un ejemplo de esto lo vemos cuando hacemos consultoría para ayudar a desarrollar otros parques científicos en Brasil y Perú. Ahora mismo estamos trabajando con la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa y su vicerrector de Investigación y su rector nos preguntaron qué se puede hacer con los críticos. Pero lo único que puedes hacer es demostrarlo trabajando.
¿En la Universidad Miguel Hernández también encontraron críticos en los inicios del Parque Científico?
Sí. De hecho, recientemente un catedrático de la universidad nos manifestó que era un detractor cuando nació el Parque y que pensaba que no servía para nada, pero que ahora reconoce que hemos hecho un magnífico trabajo. Esto es una demostración de que dentro de la propia comunidad se está valorando el trabajo que se está haciendo y los resultados que se están logrando.
Una de las claves de nuestro éxito es que siempre han tenido muy claro que el Parque Científico era una herramienta que la universidad tenía para hacer ese intercambio de conocimiento.
Uno de los inconvenientes para demostrar la valía de un proyecto como un parque científico es que no es una medida cortoplacista y los resultados tardan en verse.
Sí, por eso hay que tenerlo muy claro para lanzarte a levantar un parque científico. Y ese papel lo encabezó el equipo de gobierno con Jesús Rodríguez Marín, José María Gómez-Gras, Rafael Gandía o Salvador Viniegra. Los tres primeros años, que son difíciles porque es cuando te enfrentas a la mayor masa de incrédulos dentro de tu propia comunidad, tienes que defender que esto lo haces por algo y no hay resultados que lo avalen. Así que tuvieron mucho valor para hacerlo. Y el gran desarrollo del Parque ya se ha producido bajo el equipo de Jesús Tadeo, con los vicerrectores Fernando Vidal, Fernando Borrás y Manuel Jordán.
Una de las formas de potenciar la innovación es la generación de sinergias entre los diferentes miembros del ecosistema del Parque. En 2019, un 26% de las empresas del PCUMH colaboran entre ellas. Pero en cuanto a la colaboración con grupos de investigación el porcentaje se ha reducido ligeramente desde 2017. ¿Realizan acciones para potenciar las sinergias?
Realizamos acciones, pero es cierto que deberíamos hacer más. Quizás es una de las partes más débiles que tenemos ahora mismo en el Parque Científico y buscaremos alternativas. Una dificultad que tenemos es que nuestras empresas pertenecen a distintos sectores y es complicado organizar eventos en los que reunamos a compañías tractoras, spin-offs, start-ups y grupos de investigación de un mismo área de conocimiento. Organizamos acciones como los “Viernes de la cerveza”, paellas, desayunos de trabajo o chocolatadas para que se conozcan y establezcan relaciones. Pero creo que es más fácil la interrelación entre las propias empresas que están ubicadas en el Parque que entre esas empresas y las tractoras o con los grupos de investigación.
¿Qué iniciativas o líneas de trabajo le gustaría desarrollar o impulsar en el futuro?
La parte del Parque relacionada con el emprendedurismo y el ecosistema de emprendedor creo que la tenemos muy desarrollada y sólida, aunque siempre se pueden hacer mejoras. Pero en los próximos años nos vamos a centrar principalmente en la parte del intercambio de conocimiento. Esto está relacionado con la colaboración entre las propias empresas del Parque, la colaboración con los grupos de investigación y la colaboración con empresas tractoras más grandes. Por ejemplo, el año pasado sacamos el programa Retos Conectados donde trabajamos con empresas grandes para que nos digan cuáles son sus dificultades y buscar solucionadores. En el primer año hemos trabajado bien, con buenos resultados y hemos solucionado alguno de los retos, pero indudablemente hay que seguir trabajándolo hasta que se quede como uno de nuestros programas lineales. También hemos sacado en 2020 la prueba piloto en dos programas en los que trabajamos con investigadores: Conoce y Compendia. De cara al año que viene pensamos sacar una tercera línea para aquellos proyectos de investigadores, aquellos productos o aquellas tecnologías que se encuentren en los TRL (Technology Readiness Levels) más altos para ayudarles con un plan de acción a llegar a mercado. Además, entre los próximos proyectos también se encuentra terminar Elche Campus Tecnológico, pero a eso le queda un poquito más.
"Realizamos acciones para crear sinergias, pero quizás es una de las partes más débiles que tenemos ahora mismo"
La creación de sinergias puede ser una vía más recurrente en tiempos de crisis o inestabilidad como la actual. La crisis afecta a todos los sectores económicos pero, en general, los datos son menos negativos en sectores industriales en comparación con las empresas de servicios. ¿Cómo cree que afectará a las empresas innovadoras del ecosistema del PCUMH?
A las spin-offs y a las start-ups que tenemos en el Parque, les afectará en igual proporción que a otras empresas de los mismos sectores. Por ejemplo, las que tenemos de ocio y de cultura se están viendo muy afectadas. Por otro lado, las agroalimentarias se están beneficiando del tirón que está habiendo de compra de alimentación doméstica. A las que tenemos en procesos de digitalización les surgen distintas oportunidades. Es decir, igual que en el mercado general. La diferencia es que las start-ups y spin-offs, al ser más pequeñas, son más débiles económicamente. Cuando una oportunidad de mercado se les abre, les cuesta más hacerle frente porque a veces no tienen recursos humanos con los que aprovecharla. Sobre todo porque no estaban preparadas para una oportunidad que no se veía venir. Y las que pertenecen a sectores que se van a ver amenazados o se va a reducir su mercado, pues, si encima son más débiles porque tiene menos recursos financieros y humanos, aguantarán menos que las más consolidadas. Eso es indudable.
¿Y cómo puede repercutirles en relación a la obtención de inversión privada o financiación pública?
En España todavía hay un déficit de inversión privada y la innovación en gran parte se hace con recursos públicos. Entonces, si en una crisis hay una menor recaudación de impuestos, habrá menos dinero en el sistema. Esto supondrá que muchas empresas, sobre todo spin-offs, que se encuentran en fases de desarrollo se verán perjudicadas porque no podrán acceder a recursos públicos. Además, muchos decidirán reducir la inversión en innovación porque no lo ven como un pilar importante. Yo espero que el gobierno sea inteligente y tenga en cuenta lo sucedido en la crisis de 2008. Estados como Alemania o los países nórdicos no disminuyeron la inversión en I+D+i, incluso llegaron a incrementarla, y superaron mejor la crisis que países como el nuestro, donde retiramos todo. Además, España tiene un déficit de base y es que nuestro PIB depende mucho de los servicios y hemos olvidado la industrialización. La industria ha permitido a Alemania resistir mejor la crisis frente a España, Portugal e incluso Francia que tienen resultados negativos en paro o déficit económico. Si pasamos por un segundo confinamiento, la crisis va a ser bestial. Muchos economistas opinan que cuando acabe, la recuperación será mucho más rápida que la de 2008, pero ya veremos lo que sucede.
En el Parque Científico no solo ayudan a las empresas del ecosistema a crecer y ser sostenibles, también tienen que buscar la rentabilidad propia. ¿Cuál es la situación actual del Parque y cómo puede afectar una crisis económica?
La generación de ingresos, que es lo que le da sostenibilidad al Parque, viene por dos vías principales: casi un 70% son por servicios que prestamos desde el Parque a la calle, y el resto por servicios a la propia universidad y a su comunidad. Si el mercado sufre, nosotros sufriremos también y estaremos tensionados. Entre los servicios que se le venden a la calle, una parte es la cesión de espacios, pero también ofrecemos temas de consultoría, de financiación pública o de conexión con retos o con el ecosistema. Y, si estas acciones no se consideran como algo primario y se reducen los servicios que nos solicitan, pues se verán mermados también nuestros ingresos. Además, nosotros somos una fundación privada del sector público que depende al 100% de la Universidad Miguel Hernández, así que también veremos nuestros presupuestos mermados.
"Ante la crisis, muchas empresas reducirán su inversión en innovación porque no lo ven un pilar importante"
Una de las señas de identidad del Parque Científico y de su ecosistema es su compromiso con la sociedad. Una muestra de ello es cómo se volcaron diferentes empresas como 3D Fils, Bioarray, Breaking Health, Cares, Iberogen… incluso la propia UMH y el PCUMH por centrar sus esfuerzos en paliar los efectos de la crisis sanitaria. ¿Fue algo natural volcarse con la ciudadanía?
Yo creo que eso va en el ADN del Parque. Al final trabajamos por y para el entorno social y empresarial. La iniciativa surge de una forma casi espontánea. Nosotros estábamos colaborando con el Hospital del Vinalopó y el médico Raimundo Vicente en el desarrollo de un cobertor para marcapasos temporales. Estos cobertores permiten sacar pacientes de UCI mientras tiene el marcapasos temporal. Y, cuando estás viendo que durante la crisis sanitaria la necesidad es liberar camas de UCI, pues no puedes quedarte con los brazos cruzados. A partir de ahí comenzaron a llegarnos demandas de materiales como fungibles para respiradores, bifurcadores o gafas de protección. Una gran parte de nuestra colaboración vino por el Laboratorio de Prototipado donde tenemos máquinas de impresión 3D. Alrededor de nuestro Laboratorio se creó una red con gente del entorno o de los cursos de impresión 3D que tenía capacidad para producir gafas o pantallas de protección. Por otro lado, el Alto Comisionado de Sanidad se puso en contacto con las universidades para ver qué podían aportar. Nosotros no dejamos de ser una rama de la universidad, así que entramos en esa coordinación.
Además, la universidad sacó su portal de mecenazgo y esta era una forma de financiar el material. Se recogieron más de 80 mil euros para la fabricación de gafas, mascarillas, fungibles para respiradores, etc. Intentamos ayudar a los sanitarios y aportar nuestro granito de arena en una situación de crisis. Indudablemente, al estar conectado con el Alto Comisionado de Sanidad pues rápidamente te conviertes en una pieza más del engranaje. Y no solo el Parque, también las empresas vinculadas pudieron adaptarse a las necesidades que surgieron.

Desde el Parque también buscan mejorar el futuro de la sociedad del entorno a través de iniciativas como Escola de Frikis donde uno de sus objetivos es aumentar el interés de las niñas por trabajos relacionados con el sector de las TIC. ¿Por qué vieron importante poner el foco en estas generaciones tan jóvenes?
Porque al final te das cuenta de que la diferenciación de género empieza en edades supertempranas. De hecho, Escola de Frikis va dirigida a formar en STEM a niños y niñas desde los 6 hasta los 12 años con dos objetivos: el de incrementar las vocaciones científico-tecnológicas de las mujeres y dar conocimiento a la población de lo que son las disciplinas STEM. Al final, países como Inglaterra o China las han incluido en su formación curricular y nuestros jóvenes van a tener que competir con ellos en un mundo globalizado. Ante esa carencia, nuestros profesionales podían mecanizar un sistema donde se ayudase a estos niños y niñas. Pero al vehiculizarlo como actividad extraescolar, solo podemos trabajar con estudiantes a partir de los 6 años. Si hubiéramos podido, habríamos empezado con niños y niñas de 3 y 4 años, antes de que empiece la diferenciación de género. La idea es que las niñas se viesen como iguales y que jugando descubriesen que eso también les gusta. Que no estén ya condicionadas a esa separación de género. Y es que, cuando vemos las tendencias que hay hacia distintas carreras por sesgos de género, no podemos estar seguros de si se elige con libertad plena o ya hay un condicionamiento cultural y sienten que esas vocaciones no son para ellas.
"En el Parque Científico UMH trabajamos por y para el entorno social y empresarial"
Durante la infancia y la adolescencia es fundamental que las mujeres tengan referentes en las que inspirarse. Su trabajo le ha llevado a ser una figura relevante a nivel local e incluso nacional. Muestra de ello es el premio de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias que ha recibido. ¿Cree que cada vez encontramos mayores referentes femeninos en el ámbito empresarial? ¿O la brecha de género en los puestos de responsabilidad todavía es muy profunda?
La brecha de género sigue siendo amplia en los puestos de responsabilidad. Pero es cierto que las jóvenes pueden encontrar cada vez más mujeres que les sirvan de referente o que les alienten a cumplir sus sueños cuando son adolescentes. La brecha de género en los puestos directivos esperemos que algún día se cierre. La verdad es que es un tema lento porque además, cuando sufrimos una crisis, lo que hemos avanzado se retrocede un poquito. También influye la educación que hemos recibido ya que muchas veces somos nosotras mismas las que ante una oferta con mayor responsabilidad nos echamos atrás condicionadas por tener que hacer de cuidadoras de nuestros hijos o de nuestros mayores. Creo que ellos no se lo piensan tanto cuando surgen esas oportunidades. Entonces, creo que es importante que las jóvenes vean que hay mujeres que han llegado asumir responsabilidades y que no tienen un sentimiento de culpabilidad por ello. Yo me encuentro entre ellas. No me he sentido culpable por no haber bañado a mis hijos entre semana por las tardes, ni por contratar a alguien que los cuide o nos ayude con su educación. Creo que eso les puede ayudar a ver que sus hijos le van a querer igual, los va a educar igual y no hay nada por lo que sentirse culpable. Incluso, cuando esos hijos sean adultos y sus parejas quieran desarrollarse profesionalmente, no emitirán ningún juicio de culpabilidad contra su pareja porque se han criado bajo el mismo sistema.
¿Qué acciones se pueden desarrollar para acelerar el cambio hacia un sistema más igualitario?
Durante mucho tiempo no he sido partidaria de las cuotas, pero llegó un momento en el que entendí que cumplían su función: acelerar el proceso que está siendo muy lento. Es cierto que también pueden tener cosas negativas. Porque cuando pones a una mujer por cuotas y en ese caso no cumple las expectativas de la empresa o de los Consejos de Administración, pues señalan que solo está ahí por cuotas. En cambio, si llegas por cuotas y luego cumples, a todo el mundo se le olvida que has llegado por cuotas. Así que depende de si se aprovecha la oportunidad que te da la cuota.
Por otro lado, ya no creo que sea cuestión de igualdad, sino de equidad. Esto se ve claro con un ejemplo en el que todo el mundo tiene que llegar a ver por encima de una valla. Si nos basamos en la igualdad, a todo el mundo se le da la misma banqueta. Pero la realidad no es así y hay gente con distintas alturas. Quizás las personas más altas ya ven por encima de la valla sin banqueta mientras que las más bajitas necesitan una escalera. Y de esta forma todos mirarán por encima de la valla con un sistema de equidad. Entonces, dentro de esa visión de equidad, las cuotas en ciertas cosas hacen falta.
¿En el entorno universitario también se está reduciendo poco a poco la brecha de género?
El ámbito universitario y de la investigación no deja de ser otro ámbito de la economía. Sí que vemos que cada vez hay más catedráticas y ya tenemos ejemplos de muchas mujeres rectoras. Por ejemplo, actualmente hay dos mujeres rectoras en las universidades públicas valencianas. Y en las elecciones de la Universidad de Alicante hay dos candidatos y una es una mujer. Entonces, para las que quieran hacer carrera universitaria, cada vez encuentran más casos de ejemplo y de liderazgo, e indudablemente todo eso mejorará.




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