Compromiso con la sociedad
El Parque Científico UMH está dejando huella gracias a su labor en el ámbito empresarial, del emprendimiento y de la innovación. Sin embargo, su compromiso es más amplio y también buscan contribuir al desarrollo social de su entorno. Con su trabajo ayudan a retener el talento e, incluso, a generarlo. Ofrecen formación gratuita a través de programas de creación de empresas y también mediante jornadas de temáticas variadas y que están vinculadas con los sectores que pueden cimentar un futuro esperanzador.
Ese futuro pasa también por trabajar desde ya con las generaciones más jóvenes. Escola de Frikis es una de las iniciativas que se desarrollan desde el PCUMH y que busca que los niños y niñas aprendan uno de los lenguajes con mayor proyección: la programación. Otros países ya incorporan esta disciplina entre las asignaturas obligatorias de los centros educativos y, según el investigador Fernando Borrás, se creó esta alternativa porque no quieren que los menores de la provincia se queden atrás. Además, al trabajar en edades tan tempranas, persiguen contrarrestar la tendencia actual donde existe una gran desigualdad de las mujeres en el sector de las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación). “La idea es que las niñas se viesen como iguales y que jugando descubriesen que eso también les gusta sin estar ya condicionadas a esa separación de género”, afirma Tonia Salinas.
Los responsables del Parque Científico UMH reaccionan ante las necesidades que detectan a su alrededor y esto quedó patente desde que se decretó el estado de alarma en España en 2020 por la crisis sanitaria. Desde esta institución se creó una red de colaboración para producir material sanitario que ayudase a luchar contra el COVID-19. Más de 3.000 gafas de protección, más de 500 viseras, bifurcadores y piezas de filtrado para respiradores son algunos de los materiales que se generaron a través de impresión 3D con la colaboración de cerca de 50 makers y gracias a las aportaciones recaudadas en el portal de mecenazgo de la UMH. Todos estos materiales se distribuyeron a distintos organismos y centros sanitarios tanto de la provincia alicantina como de Madrid, Murcia e incluso de Ruanda.
Además, desde el PCUMH respondieron a la llamada de la Generalitat Valenciana para la propuesta de soluciones innovadoras en la lucha contra el coronavirus. En concreto, desde el Laboratorio de Prototipado desarrollaron una mascarilla FFP2. “Está diseñada como un elemento médico para personal que esté en contacto directo con casos de COVID-19”, explica el técnico encargado de desarrollarlas Antonio Marín. Otra de las formas que encontraron para ayudar fue con la impresión en 3D de dispositivos KronoSafe, un cobertor de marcapasos temporales desarrollado por el médico Raimundo Vicente y promotor de ICU Medical Technologies. Con estos dispositivos podían liberar UCIs de los hospitales ante la saturación que sufrían estas instalaciones.
Esta no fue la única compañía que se implicó en la lucha contra el coronavirus en el entorno del Parque Científico UMH. Desde el inicio de la pandemia diferentes empresas se han ido contagiando de un espíritu solidario y han querido aportar su grano de arena ante una crisis y un confinamiento que no solo ha tenido efectos en la salud física de las personas. 3D Fils, Innovative Devices, Appandabout, Bioarray, Iberogen, Cares o Plus Ethics son algunos de los ejemplos de cómo un ecosistema se ha volcado y ha reorientado su actividad para ayudar cuando más se le necesita.


